Septenario de la Virgen de los Dolores, Séptimo Dolor

Septenario de la Virgen de los Dolores, Séptimo Dolor

SEPTENARIO DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES

Por la señal… Señor mío Jesucristo…

– Abre, Señor mis labios.

– Y mi boca proclamará tu alabanza.

– Dios mío, ven en mi auxilio.

– Señor, date prisa en socorrerme.

– Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

– Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Cuando los yertos despojos
que tiernamente abrazabais
y con lágrimas regabais
la sepultura encerró.
Madre ¡qué espada tan fiera
Vuestro pecho traspasó!
Haced que esta espada Madre
también el pecho taladre
del que a Vos os la clavó.

o bien

Stabat Mater dolorosa

iuxta crucem lacrimosa,

dum pendebat filius.

Cuius animam gementem

contristatam et dolentem

pertransivit gladius.

 

O quam tristis et afflicta

fuit illa benedicta

Mater unigeniti!

Quae maerebat et dolebat.

pia Mater, dum videbat

nati poenas incliti.

 

Quis est homo qui non fleret,

Matrem Christi si videret

in tanto supplicio?

Quis non posset contristari,

Christum matrem contemplari

dolentem cum filio?

 

Pro peccatis suae gentis

vidit Jesum in tormentis

et flagellis subditum.

Vidit suum dulcem natum

Moriendo desolatum

dum emisit spiritum.

 

Eia mater fons amoris,

me sentire vim doloris

fac ut tecum lugeam.

Fac ut ardeat cor meum

in amando Christum Deum,

ut sibi complaceam.

 

Sancta mater, istud agas,

Crucifixi fige plagas

cordi meo valide.

Tui nati vulnerati

tam dignati pro me pati,

poenas mecum divide.

 

Fac me vere tecum flere,

Crucifixo condolere,

donec ego vixero.

Iuxta crucem tecum stare

te libenter sociare

in planctu desidero.

 

Virgo virginum praeclara,

Mihi iam sis amara,

fac me tecum plangere.

Fac ut portem Christi mortem,

Passionis eius sortem

Et plagas recolere.

Fac me plagis vulnerari,

Cruce hac inebriari

et cruore Filii

Flammis ne urar succensus,

per te virgo sim defensus

in die iudicii.

 

Christe, cun sit hinc exire,

da per Matrem me venire

ad palmam victoriae.

Quando corpus morietur

fac ut animae donetur

paradisi gloria. Amen.

 

Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz llorando,
mientras su Hijo pendía.
Su alma llorosa,
triste y dolorida,
traspasada por una espada.
 

 

¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!
Estaba triste y dolorosa,
como madre piadosa,
al ver las penas de su Divino Hijo.
 

 

¿Qué hombre no lloraría,
si viese a la Madre de Cristo
en tan atroz suplicio?
¿Quién no se contristaría,
al contemplar a la Madre de Cristo
dolerse con su Hijo?
 

Por los pecados de su pueblo,
vio a Jesús en los tormentos,
y sometido a los azotes.
Vio a su dulce Hijo
morir abandonado,
cuando entregó su espíritu.
 

 

¡Oh, Madre, fuente de amor!
Haz que sienta tu dolor
para que contigo llore.
Haz que arda mi corazón
en amor de Cristo mi Dios,
para que así le agrade.
 

 

¡Oh santa Madre! Haz esto:
graba las llagas del Crucificado
en mi corazón hondamente.
De tu Hijo lleno de heridas,
que se dignó padecer tanto por mi,
reparte conmigo las penas.
 

 

Haz que yo contigo piadosamente llore,
y que me con duela del Crucificado,
mientras yo viva.
Haz que esté contigo
junto a la Cruz;
pues deseo asociarme en el llanto.
 

¡Oh Virgen la más ilustre de todas las vírgenes!
no seas ya dura para mí;
haz que contigo llore.
Haz que lleve la muerte de Cristo;
hazme socio de su Pasión
y que venere sus llagas.
Haz que, herido con sus heridas,
sea yo embriagado con la Cruz
y con la Sangre de tu Hijo.
Para que no me queme y arda en las llamas,
por ti, oh Virgen, sea defendido
en el día del juicio.
 

 

 

¡Oh Cristo! Cuando hubiere de salir de aquí,
dame, por tu Madre,
que llegue a la palma de la victoria.
Cuando el cuerpo feneciere,
haz que al alma se le de
la gloria del Paraíso. Amén.

 

ORACIÓN para todos los días

Virgen Inmaculada, madre de piedad, llena de aflicción y amargura; te suplico ilustres mi entendimiento y enciendas mi voluntad, para que con espíritu, fervoroso contemple los dolores que se proponen en este Septenario, y pueda conseguir las gracias prometidas a los que se ocupan en este santo ejercicio. Amen.

Séptimo dolor

El entierro de Jesús y la soledad de María

Jn 19,38-42

Virgen María: por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor. . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…

Dios te salve, María,…

LETANÍAS DE LOS DOLORES DE LA VIRGEN

(siervo de Dios Pío VII; 1809)

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Trinidad santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Santa María, RUEGA POR NOSOTROS

Santa Madre de Dios,

Santa Virgen de las vírgenes,

Madre crucificada,

Madre dolorosa,

Madre lacrimosa,

Madre afligida,

Madre abandonada,

Madre desolada,

Madre privada de vuestro Hijo,

Madre traspasada por la espada

Madre abrumada de dolores,

Madre llena de angustias,

Madre clavada en la cruz en su corazón

Madre tristísima,

Fuente de lágrimas,

Cúmulo de sufrimientos,

Espejo de paciencia,

Roca de constancia,

Ancla del que confía,

Refugio de los abandonados,

Escudo de los oprimidos,

Derrota de los incrédulos,

Consuelo de los míseros,

Salud de los enfermos,

Fortaleza de los débiles,

Puerto de los náufragos,

Apaciguadora de las tempestades,

Auxiliadora de los necesitados,

Terror de los que incitan al mal,

Tesoro de los fieles,

Inspiración de los Profetas,

Sostén de los Apóstoles,

Corona de los Mártires,

Luz de los Confesores,

Flor de las Vírgenes,

Consuelo de las viudas

Alegría de los santos.

 

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.

 

Oración

 

Oh Dios, en cuya Pasión fue traspasada de dolor el alma dulcísima de la gloriosa Virgen y Madre María, según la profecía de Simeón; concédenos propicio, que cuantos veneramos sus dolores y hacemos memoria de ellos, consigamos el feliz efecto de tu sagrada Pasión. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

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