Lecturas del 22 de Enero: San Vicente, Diácono y Mártir

Lecturas del 22 de Enero: San Vicente, Diácono y Mártir

vicente martir22 de enero

San Vicente, diácono y mártir

Memoria

San Vicente, diácono del obispo San Valero de Zaragoza, murió mártir en Valencia a principios del siglo IV y su testimonio fue celebrado muy pronto en la Iglesia antigua, n Prudencio y San Agustín.

Antífona de entrada

Este es el verdadero testigo:

no temió las amenazas de los que le juzgaron,

derramó su sangre por confesar a Cristo

y entró en el Reino de los Cielos.

Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno,

derrama sobre nosotros tu Espíritu,

para que nuestros corazones se abrasen en el amor,

que ayudó a san Vicente a superar los tormentos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

o bien

 

Oh Dios, que has confirmado a nuestros padres

en la luz del Evangelio

por la palabra, el ejemplo y el martirio

del glorioso san Vicente;

concédenos, por su intercesión,

que cuantos nos llamamos cristianos

mostremos con las obras

la fe que profesamos.

Por nuestro Señor Jesucristo. 

 

PRIMERA LECTURA

Ninguna criatura podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos                                 8, 35. 37-39

Hermanos:

¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?

Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial                                                                          Sal 33, 2-3.3-5.6-7.8-9

 

V/. El Señor me libró de todas mis ansias.

R/. El Señor me libró de todas mis ansias.

 

V/. Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloría en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren.

R/. El Señor me libró de todas mis ansias.

 

V/. Proclamad conmigo la misericordia del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor y me respondió,

me libró de todas mis ansias.

R/. El Señor me libró de todas mis ansias.

 

V/. Contempladlo y quedaréis radiantes.

vuestro rostro no se avergonzará.

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

y lo salva de sus angustias.

R/. El Señor me libró de todas mis ansias.

 

V/. El ángel del Señor acampa

en torno a sus fieles y los protege.

Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el que se acoge a él.

R/. El Señor me libró de todas mis ansias.

Aleluya                                                                                                         Sant 1,12

Aleluya, aleluya.

Dichoso el hombre que soporta la prueba,

Porque, una vez aquilatado,

recibirá la corona de la vida.

Aleluya

EVANGELIO

Os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa:

así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo                                                   10, 17-22

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

– «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles.

Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará».

Palabra del Señor.

o bien

EVANGELIO
Si el grano de trigo no muere, da mucho fruto

 

+ Lectura del santo evangelio según san Juan                                                      12, 24-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»

Palabra del Señor.

 

Oración sobre las ofrendas

Señor,

te ofrecemos llenos de alegría

este sacrificio de alabanza,

con el que celebramos el triunfo de san Vicente mártir

y nos gozamos, al ofrecértelo,

de poder merecer su protección gloriosa.

Por Cristo nuestro Señor.

 

Prefacio

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

V. Levantemos el corazón.

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R. Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo,

Dios todopoderoso y eterno,

que llamaste a la gloria al diácono Vicente,

verdadero testigo de Cristo;

porque reconoció que aquí no tenía morada permanente

y esperó la herencia reservada en el cielo.

Por eso,

con los ángeles y santos,

te aclamamos llenos de alegría:

Santo, Santo, Santo…

 

Antífona de la comunión                                                                                          Ap 2,7

Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida,

que está en el paraíso de Dios.

 

Cuando se lee el Evangelio según san Juan Jn                                                           12,26

El que quiera servirme, que me siga,

y donde yo esté, estará también mi servidor

 

Oración después de la comunión

Te suplicamos, Señor,

que el celeste alimento que hemos recibido

nos comunique la misma fortaleza de espíritu,

que hizo a san Vicente

ministro fiel en tu servicio

y vencedor valiente en el martirio.

Por Jesucristo nuestro Señor.

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