Misal Diocesano: 5 Noviembre, Beata María Rafols, virgen

Misal Diocesano: 5 Noviembre, Beata María Rafols, virgen

5 de noviembre

Beata María Rafols, virgen

 

La Beata María Rafols, nacida en Villafranca del Penedés en 1781, desde su llegada a Zaragoza en 1804 vivió al cuidado de los enfermos del Hospital de Nuestra Señora de Gracia, fundando las Hermanas de la Caridad de Sana Ana. Murió en 1853.

 

Antífona de entrada                                                                                     Mt 25.34.36.40

Venid vosotros, benditos de mi Padre,

dice el Señor.

estuve enfermo y me visitasteis.

Os aseguro que cada vez que lo hicisteis

con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis».

 

Oración colecta

Oh Dios,

que enriqueciste a la beata María Rafols

con el carisma de la caridad,

concédenos, por su ejemplo e intercesión,

que entregando nuestra vida al servicio de los hermanos,

merezcamos un día

encontrarnos  un día entre los elegidos de tu reino.

Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA

El amor no pasa nunca

 Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios                         13, 1-8

Hermanos:

Me queda por señalaros un camino mejor. Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.

Ya podría tener el don de predicción y conocer todos los secretos y todo el saber,  podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.

Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es comprensivo, el amor e servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no falla nunca.

Palabra de Dios

 

Salmo responsorial                                                              Sal 33, 2-3. 4-5 .6-7.8-9.10-11

V. Cantaré eternamente las maravillas del Señor.

R. Cantaré eternamente las maravillas del Señor.

 

V. Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloría en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren.

R. Cantaré eternamente las maravillas del Señor.

 

V. Proclamad conmigo la misericordia del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor y me respondió,

me libró de todas mis ansias

R. Cantaré eternamente las maravillas del Señor.

 

V. Contempladlo y quedaréis radiantes.

vuestro rostro no se avergonzará.

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

y lo salva de sus angustias.

R. Cantaré eternamente las maravillas del Señor.

 

V. El ángel del Señor acampa

en torno a sus fieles y los protege.

Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el que se acoge a él.

R. Cantaré eternamente las maravillas del Señor.

 

V. Todos sus santos, temed al Señor, 
porque nada les falta 
a los que le temen; 
los ricos empobrecen y pasan hambre, 
los que buscan al Señor 
no carecen de nada. 

R. Cantaré eternamente las maravillas del Señor.

Aleluya                                                                                                                  Jn 15,13

Nadie tiene amor más grande

que el que da la vida por sus amigos.

EVANGELIO

Cada vez que lo hicisteis con mis humildes hermanos,

conmigo lo hicisteis

 

+ Lectura del santo evangelio según San Mateo                                                  25, 35-46

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Entonces dirá el rey a los de su derecha:

“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.

Entonces los justos le contestarán:

“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.

Y el rey les dirá:

“Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”.

Palabra del Señor.

 

Oración sobre las ofrendas

 

Recibe, Señor, los dones de tu pueblo

y concédenos  que,

al recordar las maravillas

que el amor de tu Hijo realizó en nosotros,

nos reafirmemos, a ejemplo  de la beata María Rafols,

en el amor a ti y al prójimo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión                                                                                            Jn13, 35

La señal por la que conocerán que sois discípulos míos

será que os amáis unos a otros, dice el Señor.

 

Oración después de la comunión

Alimentados con estos sagrados misterios,
te pedimos, Señor,
nos ayudes a seguir los ejemplos de la beata María Rafols

que te rindió culto con devoción continua

y se entregó a tu pueblo en un continuo servicio de amor.
Por Jesucristo nuestro Señor.

 

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